Glosario · eficiencia energetica

Factor de paso a energía primaria

Coeficiente que convierte la energía final que consume la vivienda (la electricidad o el gas que marca el contador) en energía primaria, la que se extrae de la naturaleza contando las pérdidas de generación y transporte. Como el certificado energético califica en energía primaria no renovable, este factor decide la letra del CEE. Para la electricidad peninsular el valor vigente desde 2016 es 1,954 (no renovable) y 2,403 (total).

El factor de paso (o coeficiente de paso) a energía primaria es el número por el que se multiplica la energía final consumida —los kilovatios hora que registra el contador eléctrico o de gas— para obtener la energía primaria asociada, es decir, la energía que ha sido necesario movilizar de la naturaleza para que ese kWh llegue al enchufe o al quemador. La diferencia entre ambas magnitudes recoge las pérdidas de la central de generación, del transporte y de la distribución. Por eso un kWh eléctrico consumido en casa equivale a bastante más de un kWh de energía primaria.

Los valores oficiales en España son los del documento reconocido del RITE publicado en 2016, calculados sobre el mix de generación eléctrica del periodo 2007-2013. Para la electricidad peninsular, el factor de paso a energía primaria no renovable es 1,954 y a energía primaria total 2,403. Para los combustibles fósiles directos, como el gas natural o el gasóleo de calefacción, el factor es cercano a la unidad, porque apenas hay transformación previa: casi toda su energía es de origen fósil y se quema directamente en la vivienda.

Este coeficiente es decisivo porque el certificado de eficiencia energética (CEE) no califica la vivienda por la energía que paga el usuario, sino por su consumo de energía primaria no renovable en kWh/m² al año. Un factor eléctrico alto penaliza de forma desproporcionada a las viviendas electrificadas: una bomba de calor con un SCOP de 4 consume poca electricidad final, pero al multiplicarla por 1,954 el indicador de energía primaria sube y la letra del CEE empeora respecto a lo que correspondería por su eficiencia real.

El factor de 2016 quedó desfasado frente a la rápida descarbonización del mix eléctrico español, que en los últimos años ha superado con holgura el 50 % de generación renovable. Por eso el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) abrió en 2026 una consulta pública para revisar a la baja el factor de paso de la electricidad. La consecuencia práctica de esa actualización será que muchas viviendas con aerotermia, autoconsumo solar o cocina de inducción mejorarán su calificación energética sin ejecutar ninguna obra adicional.

Para el propietario, el factor de paso importa por tres motivos concretos. Primero, condiciona la letra del CEE y, con ella, el acceso a la hipoteca verde —que suele exigir letra A o B— y a los tramos altos de las ayudas Next Generation. Segundo, explica por qué dos viviendas con el mismo gasto energético real pueden tener letras distintas según el vector energético que usen. Y tercero, anticipa que el calendario regulatorio favorece cada vez más la electrificación de la calefacción frente a los combustibles fósiles.

Fuentes oficiales

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